Blogia
wwwcirobianchi / BARRACA HABANERA

Manuel García

Manuel García

Ciro Bianchi Ross

 

José Martí rechazó los 8 000 pesos que le ofreció para la guerra porque eran fruto de un secuestro, pero no le negó el derecho a combatir por la independencia de Cuba. Dirá a Máximo Gómez: “Manuel García, en carta triste y sumisa, espera órdenes”. Y el propio Gómez escribe a Francisco Carrillo, jefe de la Revolución en Las Villas: “Cuente con Manuel García”.Pero Manuel García murió el 24 de febrero de 1895, el mismo día en que se  iniciaba la Guerra de Independencia. Lo asesinaron cuando se disponía a ponerse al frente del grupo de Juan Gualberto Gómez y Antonio López Coloma alzado en Ibarra. Se dice que se incorporaba con grados de capitán, pero parece ser cierto que clubes de la emigración cubana en Cayo Hueso le confirieron con anterioridad la estrella de comandante. Y se dice que antes de comenzar la contienda Juan Gualberto había hecho coronel a aquel hombre que a su modo y en solitario animaba la subversión en la Isla y que, equivocado o no en sus métodos, engrosaba las arcas de la insurrección.Pocas figuras cubanas son tan desconocidas y tan ligeramente tratadas como la de El Rey de los campos de Cuba. Ninguna tal vez más controvertida y polémica. Todavía hoy no pasa de ser, para algunos, un simple bandolero, aunque otros, por aquello que repartía entre los pobres lo que quitaba a los ricos, envuelven su personalidad en una aureola romántica y sentimental, imagen esa que alimentó la literatura, el cine, la décima, la plástica y el cómic. Cada vez son más, sin embargo, los que no vacilan en considerarlo como un patriota.En 1886, desde Cayo Hueso, escribe García a Máximo Gómez: “Mi General: Hallándome dispuesto a volver a los campos de Cuba... me pongo a  las órdenes de Ud. como soldado de la causa de la independencia de mi patria”. Y en 1891, en un manifiesto que suscribe en la localidad habanera de Melena del Sur y que dirige a las repúblicas americanas, expresa: “Ahora, muy respetuosos, pedimos a los gobiernos extranjeros que mantengan su neutralidad en nuestra guerra civil y si las razones que tenemos para luchar son bastantes a despertar su simpatía, vengan y ayúdennos”. En ese documento García enumera los motivos que impulsan a Cuba a luchar por su libertad y anuncia que el país declaró la guerra a la monarquía española. Lo firma como “General del Departamento Occidental”, título que se adjudica él mismo, al igual que el de “El Rey de los campos y casi que de toda la Isla de Cuba” con el que rubrica la carta que en la misma época dirige al periódico La Lucha.

ENEMIGO PÚBLICO

¿Quién es ese hombre? Lamentablemente, casi todo lo que se conoce acerca de su vida lo escribieron sus enemigos. Por su partida de bautismo se sabe que nació en Alacranes, Matanzas, el 1ro. de febrero de 1851. Sus padres eran oriundos de las Islas Canarias y el niño no tuvo muchas oportunidades de ir a la escuela. Era serio y decidido. Pronto comenzaron sus problemas con las autoridades españolas. Lo encarcelaron cuando amenazó de muerte a un alcalde que había vejado a su esposa, Charito Vázquez, y con posterioridad hirió a machetazos al padrastro cuando lo sorprendió en el momento  en que propinaba una golpiza  a su madre. El temor de que lo encarcelaran de nuevo lo hizo buscar amparo en el monte. Escribió al respecto Charles Aguirre, coronel del Ejército Libertador: “El daño que pudiera haber hecho tuvo para mí siempre una excusa. Le hallo justificación. No conozco un hecho del Rey de los campos de Cuba que no la tenga. ¿Se quiere mayor, acaso, que el que lo obligó a refugiarse en el monte y que hizo torcer el rumbo a su destino?”Parece que entonces se sumó a la partida del bandolero Lengue Romero y se convierte en enemigo público. Cuando el gobernador Luis Prendergart, con tal de acabar con el bandidismo, ofrece a los cabecillas el indulto, facilidades para viajar al exterior y una gruesa suma de dinero si deponían su actitud, Manuel García se traslada a Cayo Hueso. El hombre que supuestamente había robado miles de pesos no guardaba nada para sí y para vivir debió buscar empleo en la tabaquería de Eduardo Hidalgo Gato, el amigo de Martí. Eso resultó decisivo para el ex bandolero, aseguran historiadores, pues su relación con José Dolores Poyo y el brigadier Fernández Ruz, entre otros emigrados revolucionarios, hizo que su rebeldía derivara hacia la independencia. Pronto será uno de los cuatro integrantes de la expedición del balandro Dolphin que desembarca en septiembre de 1887 por Puero Escondido, al este de La Habana. El jefe del grupo muere en combate casi enseguida y García asume el mando del pequeño destacamento que pretende crear las condiciones para la guerra libertadora.

BÚSQUEDA Y CAPTURA

A partir de entonces apenas conocerá el reposo. En noviembre de 1890 el Capitán General ofrece 10 000 pesos de recompensa por su captura y entrega, y otros 5 000 por cada uno de los miembros de su banda. En vano, nadie lo denuncia; nadie siquiera intenta atraparlo. Numerosa tropa le sigue los pasos y lo cerca una red de espionaje que pretende vigilar sus movimientos. Pero García  no es enemigo de poca monta. Sobresale por su inteligencia natural e intuitiva y lo ayudan sus dotes de organizador y el conocimiento absoluto que tiene del terreno en que se mueve. Su más encarnizado adversario, el teniente coronel Tejada, jefe del grupo paramilitar Escuadras de Guantánamo, tendría que reconocer ante sus superiores que García ha sabido equipar a sus hombres con un armamento moderno, uniformarlos y disciplinarlos. Además suprimió la “prima” o el tanto especial que recibían los jefes de bandas y reparte con los suyos lo que consigue a partes iguales, lo que le valió el respeto y la consideración de sus hombres.Operó en lo esencial en zonas de La Habana y Matanzas, llegó a Las Villas y solía replegarse en Pinar del Río. Realizaba asaltos y secuestros y pedía rescate por ellos. Los españoles sabían bien de las ideas y propósitos que lo movían. Informaba a Madrid el Capitán General: “Manuel García no ha querido perder nunca la significación de separatista, y así  se ve que sostiene correspondencia con los revolucionarios de aquí y del Cayo, que casi todas las víctimas de sus secuestros han sido personas que no profesan tales ideas, que el dinero que obtiene por los rescates se emplea exclusivamente en adquirir armas y municiones y en  socorrer a los campesinos”.Exigió dinero —15 000 pesos— a la empresa de los  ferrocarriles. No lo recibió y tiroteó trenes y destruyó estaciones ferroviarias. Subió la exigencia a 20 000 pesos. Tampoco los obtuvo y descarriló el tren que corría entre Empalme y  Matanzas y elevó el pedido a 30 000 pesos. Se ignora cómo paró el asunto. Parece que la empresa llegó a algún acuerdo secreto con García porque un alto oficial español  declaró que se había comprometido a salir de Cuba. Pero no lo hizo. Solo se mantuvo sin dar señales de vida durante tres meses y luego volvió a las andadas.

MUERTE OSCURA

Gregorio Ramírez, uno de los últimos sobrevivientes del alzamiento de Ibarra, contó en 1939 que como “mozo de confianza” de López Coloma tuvo que encontrarse dos veces con Manuel García, y que este, antes del levantamiento, concurrió en dos ocasiones al paradero de Ibarra para conferenciar con Coloma. Añadió que en la noche del 23 al 24 de febrero de 1895 esperó, por órdenes de su jefe, la llegada de García al campamento que debía producirse por el camino de Ceiba Mocha. García no llegó y horas después se enteraron por un periódico de que no llegaría nunca. Eso provocó contrariedad en Juan Gualberto y en Coloma.Manuel García, en efecto, se dirigía a Ibarra en la tarde del día 24. Al salir de la tienda El Seborucal, en Ceiba Mocha, donde se pertrechó, se adelantó a su tropa con dos acompañantes. Minutos después sus hombres vieron a uno de ellos en el camino, al lado del jefe que se desangraba. Jamás se precisaron los detalles. Muerte oscura y misteriosa la de El Rey de los campos de Cuba.             

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

6 comentarios

No importa -

Ratifico lo escrito anteriormente con lujo de detalles. Mi abuelo me contó exactamente lo que acaba de decir mi compatriota de matanzas. No excepto de defectos, el Rey de los campos de cuba fue juzgado muy duramente por los que escribían las historia en aquellos tiempos, que eran las elites de poder, enemigos todos de Manuel García.

Da igual. Soy cubano de Matanzas -

Atiendan todos.
La historia que voy a contarles hoy, me la contó mi abuelo que a su vez se la contó su abuelo que era hombre de confianza del General Pedro Betancourt.
Mi abuelo me aseguró que esto que voy a relatar hoy, ocurrió exactamente como lo contaré.

Manuel García le entregó al General Pedro Betancourt 1000(mil) pesos en oro que se había robado. Esta fue una contribución para los preparativos de la guerra contra España que estaba a punto de reiniciarse. El General Pedro Betancourt, no usó ese dinero en comprar armas, municiones, y aseguramientos, sino que se los gastó en putas y prostíbulos en las localidades de Corral Falso, Jovellanos, Unión de Reyes etc. La fechoría del General Betancourt pronto saldría a la luz, cuando se reencontraran Manuel García y Juan Gualberto Gómez. El Rey de los campos de Cuba, le diría al representante de José Martí la suma de dinero entregado y al no saberse el paradero del mismo, el General Pedro Betancourt, sería enjuiciado y juzgado por un tribunal de guerra.

Pues entonces en la noche del 23 al 24 de febrero de 1895, el General Pedro Betancourt, le envía un mensaje a Manuel García que necesita contactar con el urgente, para explicarle algunos detalles del levantamiento que se iniciaría al día siguiente. Le aclaró a Manuel García que no dijera nada de ese encuentro, porque podría poner en peligro el levantamiento del día siguiente.

Manuel García confiado, acude al encuentro y el General Pedro Betancourt lo asesina en una emboscada preparada y sin posibilidades de salvación para EL Rey de los Campos de Cuba.

Pedro Betancourt muere como General del Ejercito Libertador y Manuel García muere como bandolero, cuando realmente la historia era a la inversa.

Si quieren me creen, sino, da igual, solamente estoy siendo fiel al relato de mi abuelo que le escuché en muchas conversaciones familiares.

Ener -

tuvo algo que ver Manuel Sanguily en la muerte del rey?

Elio Suarez -

Mi bisabuelo Jose Perez Silva soldado del ejercito español, con dos soldados mas, encontro el cadaver de Manuel Garcia, mantuvo y estuvo en posecion de la familia residente en Santa M. del Rosario el puñal de Manuel Garcia y fue nombrado por la Reina Regente de España Maria Cristina como Caballero de la Real Orden Isabel II por su participacion en este hecho, nebuloso aun pues el siempre sostuvo que solo encontraron su cadaver.

Víctor Brito -

Hola. Escribo desde Tenerife aunque soy de Lanzarote. Mi padre, un hombre ya de 88 recuerda algo sobre un Romance de Manuel García. Incluso me ha dicho algunas estrofas.
Lo que me gustaría preguntar es si conocen este Romance.
Les doy las gracias de antemano.
Un saludo desde las Islas Canarias

V109 -

dial; snprtz
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres