30/06/2008
Agua al dominó

Ciro Bianchi Ross
Si el béisbol es el deporte nacional de Cuba, el dominó es el pasatiempo preferido. Un cubano podrá confesar que nunca obtuvo buenas notas en física o que hizo trampas en el último informe que rindió a su jefe, pero jamás admitirá que es un mal jugador de dominó. Y es que el dominó solo tolera dos clases de jugadores: los que saben jugarlo y los creen que lo juegan.
Alguien me dijo en una ocasión que, como el ajedrez, tenía categoría de juego ciencia. No hay que exagerar. Claro que detrás del acto aparentemente mecánico de colocar una ficha detrás de otra sobre el tablero hay siempre una estrategia. Requiere, sí, de cierto grado de concentración, capacidad para observar y de mucha retentiva por parte de cada uno de los jugadores para llevar en la mente tanto las jugadas de su pareja como de los contrarios. Un buen jugador de dominó espera siempre la ficha que pondrá quien le antecede en la jugada y sabe del aprieto en que se haya su compañero a
... (... continúa)Alcaldes y concejales

Ciro Bianchi Ross
Caricatura de Laz
En Cuba, antes de 1959, la segunda posición de la República no era la vicepresidencia, sino la alcaldía de La Habana. Mientras que el vice tenía sus oficinas en el Capitolio donde esperaba la ausencia, la enfermedad o la muerte del presidente para sentarse en Palacio y sustituirlo, el mayor capitalino, por la vía de los impuestos, contribuciones y tributos le entraba al jamón sin pedir permiso, gozaba de extraordinaria autonomía y ejercía una influencia enorme. La vida propia del municipio, como entidad local, perduraba a despecho de cuanto pudiera acontecer en el campo de la soberanía del Estado. Precepto este que si bien era válido para todos los municipios del país, no se respetó siempre. El presidente Estrada Palma, en 1906, se empeñó en destituir a aquellos alcaldes que no apoyaban su reelección, y, en 1952, Batista sacó del jue
... (... continúa)Recuerdo de Gutiérrez Alea

Ciro Bianchi Ross
Sus amigos recuerdan su rigor y su honestidad; su actitud intransigente frente a lo mal hecho, su agudo sentido del humor. Dicen que, aunque podía mostrar toda su ternura, era ríspido y peleón y, por momentos, ácido, burlesco, hiriente. Pero sabía crear un clima de juego y alegría que facilitaba el trabajo en las filmaciones, y, con una actitud flexible y abierta, podía escuchar y aceptar los aportes que, durante la realización de una película, surgían de la discusión improvisada. Su obra fue reflejo intenso de su personalidad y de su tiempo, dice el ensayista Reynaldo González; comunión de militancia disciplinada y cuestionamiento polémico en un compromiso absoluto con su país y con su época.
Tomás Gutiérrez Alea es el más emblemático de los directores cubanos de cine. Su película Memorias del subdesarrollo, esa cinta ácida e hímni
... (... continúa)Del cartón al cine

Ciro Bianchi Ross
De joven, con menos libras y bigotes, me parecía a Elpidio Valdés; ahora, gordo y con el bigotazo, me parezco al general Resople, dice Juan Padrón con relación a dos de sus personajes más emblemáticos, un coronel del Ejército Libertador cubano, cuyas hazañas y ocurrencias son conocidas de memoria por nuestros niños y a quien el español Resople, por más que lo intente, nunca puede derrotar. Elpidio nació como un personaje secundario dentro de una historieta de samuráis. Gustó y se convirtió en personaje protagónico. Un día, de la historieta saltó al dibujo animado. Sus famosas cargas al machete, el arma más recurrida de los libertadores y que sembraba el pánico entre los españoles, y los ingeniosos ardides de Elpidio para burlar el asedio enemigo, llegaron al público más joven en episodios frescos y cargados de humor. Tanto fue el éxito que en 1979 Elpidio Valdés pasaba al largometraje; el primero de dibujos animados que se acometió en Cuba. Hoy Juan Padrón es Premio Nacional de Cine, los niños se vuelven locos de júbilo y corean la frase cuando el personaje grita “¡Al macheteeeeeeeee!”,
... (... continúa)06/06/2008
Amores

Ciro Bianchi Ross
Caricatura Laz
¿Sabía usted que Quiéreme mucho, una de las más famosas canciones cubanas, fue vendida a una casa editora por su autor, el maestro Gonzalo Roig, por tres pesos?
La pieza en cuestión se tituló originalmente Serenata criolla y se estrenó en el teatro Alhambra como parte de la obra El servicio obligatorio. Data de 1915. Dos prestigiosos autores cubanos se ocuparon de su letra. Ramón R. Gollury, que firmaba con el seudónimo de Roger de Lauria, escribió la primera parte, en tanto que la segunda correspondió a Agustín Rodríguez, el popularísimo sainetero del teatro Martí, que escribió asimismo, junto a Pepito Sánchez Arcilla, el libreto
... (... continúa)La cubanísima guayabera

Ciro Bianchi Ross
La guayabera es la camisa típica cubana; la prenda nacional, y, al mismo tiempo, un vínculo de Cuba con el Caribe y el resto del mundo. Se advierte su uso en Cancún y en Barbados; en Cartagena de Indias y en San Juan de Puerto Rico, y también en los centros de veraneo europeos, desde Cannes a Marbella, desde Viareggio a Mónaco. En Miami existen los meses de la guayabera, en los que, tanto para el trabajo como para las ocasiones formales, se puede prescindir, sin atentar contra la etiqueta, de la chaqueta y la corbata, y en Bogotá se asiste en guayabera a bodas y bautizos sin que por ello se sienta el que la viste menos elegante. En 1948, mientras esperaba su toma de posesión como presidente electo de Estados Unidos –ya lo era por sustitución desde la muerte de Roosevelt- Harry Truman, a la sazón en Cayo Hueso, mandó a confeccionarse seis de esas camisas, y el gran compositor cubano Leo Brouwer la vestía cuando recientemente recibió en Santiago de Chile la alta condecoración que a nombre del Estado chileno le entregó la presidenta Bachelet.
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... (... continúa)Un traductor llamado Novás Calvo

Ciro Bianchi Ross
Caricatura Laz
Se cumplieron cincuenta y cinco años de la primera publicación en español de El viejo y el mar, la célebre novela de Ernest Hemingway. El acontecimiento lo propició la revista Bohemia, de La Habana, que insertó de manera íntegra el relato en su edición correspondiente a 15 de marzo de 1953. Suceso que se inscribe en la celebración del centenario de Bohemia y en la de los ochenta años de la primera visita a Cuba del gran narrador norteamericano.
La revista Life había dado a conocer e
... (... continúa)21/05/2008
Dile que pienso en ella

Ciro Bianchi Ross
Se dice y se repite que Pensamiento es la pieza musical que identifica a Sancti Spíritus.
Su autor, Rafael Gómez Mayea, que hizo célebre el seudónimo de Teofilito, la compuso en 1915. Se cuenta que el 15 de junio de ese año, asistía a la fiesta de Rosa María Ordaz, que ese día cumplía 16, cuando la homenajeada le reprochó amigablemente que más de una vez se hubiera negado a cantar para ella. Le dijo: “Rafael, tome usted esas frutas y piense en mí, aunque yo no pienso en usted”.
Estaban de moda entonces los juegos de prendas y castigos, en los que las muchachas llevaban nombres de flores. Alguien decidió organizarlo en aquella fiesta y Rosa María recibió di
... (... continúa)María Valero

Ciro Bianchi Ross
El actor Gaspar de Santelices era muy temido entre sus compañeros del Circuito CMQ. Tenía fama de brujo. Tomaba inesperadamente del brazo a quien tuviese más cerca y, aun cuando el sujeto se opusiese, le leía la palma de la mano. Acertaba siempre en sus predicciones…
Aquella tarde del 25 de noviembre de 1948, la actriz española María Valero, proclamada por la crítica especializada como la Gran Dama de la Radio de Cuba, conversaba con otros actores en uno de los pasillos de la emisora. Santelices pasó por su lado y le agarró una mano. Le dijo:
-Cuidado, cuidado… Hay un accidente.
... (... continúa)
Curiosidad y lucidez de Graziella Pogolotti

Ciro Bianchi Ross
Todos le llaman, con cariño y respeto, la doctora. Tiene una memoria prodigiosa y su lucidez es implacable. Lleva la frase oportuna a flor de labios y en una discusión aplaca los ánimos o reaviva el debate y luce la rara virtud de poner de acuerdo, con sabiduría y moderación, a todos los interlocutores. Después de desempeñar durante diez años una de las vicepresidencias de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, tuvo la elegancia de apartarse cuando casi por unanimidad se insistía en que su nombre figurara de nuevo en las boletas electorales. Su libro inicial, Examen de conciencia (1965) confirmó la solidez de su información, la seriedad de su pensamiento y la responsabilidad de sus juicios. El más reciente, El ojo de Alejo (2007) propone una travesía ininterrumpida por la obra del autor de El siglo de las luces y propicia otras miradas a la creación carpenteriana, incluidos su periodismo y su ensayística. Por el conjunto de su obra, Graziella Pogolotti mereció en el 2005 el Premio Nacional de L
... (... continúa)26/04/2008
Rita

Ciro Bianchi Ross
Caricatura de Laz
Yo no había cumplido aún los diez años de edad, pero recuerdo detalles de la muerte de Rita Montaner, el 17 de abril de 1958. Una ola de dolor recorrió el país de extremo a extremo y todos los canales de la televisión nacional, incluido el espacio de Gaspar Pumarejo, a quien Goar Mestre, por viejas rencillas, quiso excluir del duelo, suspendieron sus programaciones habituales para rendir tributo a la artista todavía insepulta. El deceso se vio precedido de las noticias acerca de su enfermedad y la intervención quirúrgica a la que la sometieron para prolongarle la vida, y por aquella dramática colecta con la que, bajo el lema de “Un centavo para Rita”, quiso el pueblo cubano sufragarle el tratamiento médico. En el Hospital Curie, actual Instituto de Oncología, y con el pañuelo de cáncer ya en el cuello, la revista Bohemia le había hecho un reportaje gráfico y ella, herida d
... (... continúa)Calles de la ciudad

Ciro Bianchi Ross
Caricatura de Laz
Una de las calles habaneras que más nombres ha tenido a lo largo de su historia, es la de San Juan de Dios, pese a las escasas cinco cuadras de su trazado, desde Aguiar hasta Monserrate o Avenida de Bélica.
Los primeros habaneros la llamaron Del Padre Sánchez, por un sacerdote de ese apellido, apoderado del Hospital de Paula, que allí vivía. Un poco más tarde, se le llamó Del Vigía del Morro, por su vecino Don Francisco Evia que tenía ese cargo en el castillo. Posteriormente, se le conoció
... (... continúa)12/04/2008
Bandidos y verdugos

Ciro Bianchi Ross
Allá por el mil ochocientos ochentitantos don Luis Prendergart y Gordon, gobernador general de la Isla de Cuba, no encontró forma mejor para acabar con el bandidismo que entonces asolaba a la colonia que la de parlamentar con los bandidos. El jefe de banda dispuesto a deponer su actitud recibía como compensación el indulto, un pasaporte para viajar al exterior y 2 000 pesos oro que se le entregaban de manera oficial, mientras que por debajo del tapete se le deslizaban otros 5 000. En ese admirable negocio se enrolaron Chamendis, Lengue Romero, Víctor Fragoso y Manuel Galano, entre otros cabecillas notorios, pero cuando Prendergart concluyó su mando, en 1883, ya todos estaban de vuelta y operaban a sus anchas. Solo uno no aceptó la capitulación. El temido Victoriano Machín se las arregló para hacerle saber al Capitán General que por menos de 50 000 no se iría a ninguna parte porque esa era la cantidad que, más o menos, le reportaban cada año sus fechorías.
En los campos de Pinar del Río y en zonas del oeste de La Habana,
... (... continúa)Su foto al minuto

Ciro Bianchi Ross
Antes eran muchos y se les veía donde quiera que hubiera afluencia de público: la Fuente de la India, el Parque Central, la Plaza de la Fraternidad, los jardines del Capitolio… Cubanos y chinos, en una feroz competencia, controlaban el negocio. Hoy los chinos desaparecieron y solo unos pocos cubanos se concentran frente al último de los lugares mencionados. Saben que todo el que pasa por La Habana quiere ver ese edificio, el más fastuoso de la capital, con su imponente escalinata y su cúpula que se alza a 94 metros desde el nivel de la acera, y que en su estilo solo es superada por la de San Pedro, en Roma, y la de San Pablo, en Londres, con 129 y 107 metros de alto respectivamente. El sitio impone al visitante a tomarse una foto, y para eso están ellos allí, en espera de quien desee que sus máquinas misteriosas lo perpetúen.
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... (... continúa)De repente en el verano

Ciro Bianchi Ross
Con la misma facilidad con que se las puso y las usó sin que apenas las necesitara, se desembaraza el cubano de sus ropas de invierno y desde que se anuncia la inminencia de la Semana Santa está ansioso por irse a la playa. Poco importa que falte aún para el inicio de la temporada. Las noches siguen siendo frescas, pero el calor asoma su oreja peluda y él se siente de repente en el verano. No en balde es este un país que cuenta con unos 330 días de sol al año.
Para el cubano promedio, la playa es la diversión máxima, la mayor distracción, el mejor de los estímulos, el sitio ideal para ganar o perder el tiempo. El paraíso y la aventura. Un domingo en la playa, gratifica, compensa del esfuerzo de los días precedentes, aunque a la postre se termine más cansado que la víspera. Si la estancia es de una semana o más, la alegría desborda lo
... (... continúa)

